Firma digital y Certificado digital: Autenticidad en el mundo digital

Firma digital y Certificado digital: Autenticidad en el mundo digital
abril 30, 2024| Protección de datos

En el mundo digital , la integridad y autenticidad de los documentos electrónicos han cobrado vital importancia. Debido al aumento de transacciones en el mundo online resulta primordial, tanto para empresas como para particulares, garantizar la veracidad de los documentos. En este contexto, nacen la firma y el Certificado digital convirtiéndose en pilares fundamentales para la consecución de dichos objetivos.

A lo largo de este artículo, exploraremos la importancia de ambas figuras en el ámbito digital, describiendo de forma clara las diferencias entre ambas y destacando su papel como garantes de la autenticidad, integridad y confianza en la actualidad jurídica digitalizada.

Firma digital

En primer lugar, la firma digital a través de medios criptográficos autentica y verifica la identidad que vincula a una persona física o jurídica concreta con los datos de un documento. Con ello, se logran tres objetivos primordiales: identificar a la persona firmante del documento, garantizar la veracidad así como la validez de dicho documento y asegurarse el no repudio en el origen, es decir, que el firmante no rechace el documento con posterioridad a haberlo firmado.

El conocido como Reglamento eIDAS establece tres tipos de firmas electrónicas, que, si bien todas ellas son admisibles al objeto de lograr los tres objetivos previamente mencionados, no se pueden utilizar de forma intercambiable.

En primer lugar, nos encontramos con la Firma Electrónica simple. Esta es la que posee un menor nivel de seguridad y permite enlazar dos grupos de datos electrónicos. Si bien su instalación es la más sencilla no permite identificar al firmante. Por tanto, en ocasiones se requieren probar elementos extra que sí lo hagan.

En segundo lugar, existe la Firma Electrónica Avanzada, que permite identificar al firmante de forma inequívoca y detectar si se ha producido una modificación posterior de los datos. Para la creación de esta firma electrónica se emplean datos que estén bajo el control exclusivo del firmante, como, por ejemplo, contraseñas. Asimismo, esta debe cumplir con una serie de requisitos establecidos en el artículo 26 del Reglamento eIDAS; debe estar vinculada al firmante de forma única, debe permitir la identificación del firmante, debe haber sido creada a través de datos de creación de la firma electrónica con un alto nivel de confianza bajo su control exclusivo y estar vinculada de tal forma que una modificación posterior sea detectable.

Por último, nos encontramos con la Firma Electrónica Cualificada que habrá de ser creada por un dispositivo cualificado de creación de firmas electrónicas debiendo basarse en un Certificado emitido por un Prestador de Servicios de Certificación, que será quien se encargue de comprobar la identidad del titular. Esta firma posee el mismo valor que una firma manuscrita. En el caso español, por ejemplo, la firma electrónica incluida en el DNIe sería de este tipo.

Para lograr este último tipo de firma electrónica se ha de obtener de forma previa un Certificado. Este, se puede adquirir o bien solicitando el DNI en las oficinas de la Policía, donde se entregará una clave para acceder a los certificados digitales del DNIe, o solicitando el mismo a una Autoridad de Certificación, descargando una solicitud y acudiendo posteriormente de forma presencial a la Agencia Tributaria o la Seguridad Social al objeto de acreditar la identidad. Dependiendo la Autoridad emisora los Certificados tendrán una validez determinada, debiéndose renovar una vez culmine el plazo.

Certificado digital

A través del Certificado Digital, se puede identificar a una persona tanto física como jurídica en internet, asociando una serie de datos a la misma. Dichos datos habrán de estar autenticados por alguna Autoridad Certificadora. En España es emitido por la Fabrica Nacional de Moneda y Timbre o por aquellas entidades que hayan sido autorizadas por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.

Para la obtención de dicho Certificado se debe realizar un proceso de solicitud en línea a través del cual se obtendrá un Código. Tras ello, se debe acudir presencialmente a una Oficina de Registro y aportar el DNI o NIE junto con el Código previamente obtenido. En dicha Oficina se acreditará la identidad del solicitante. Una vez acreditada la misma, el solicitante podrá descargar su Certificado, que se almacenará en el ordenador del usuario utilizándose junto con una contraseña para acceder a los servicios en línea que requieren autenticación y firma electrónica. A efectos de garantizar la seguridad de las transacciones en línea se debe mantener la contraseña del Certificado a buen recaudo y no compartirla con terceros.

Diferencia entre Certificado digital y firma digital

Si bien ambas figuras sirven para realizar operaciones seguras a través de internet, presentan diferencias significativas entre ellas. En primer lugar, el Certificado electrónico nos permite hacer uso de la firma digital segura, mientras que para la firma electrónica no se requiere tener de forma previa dicho Certificado digital aprobado por una Autoridad de Certificación. Es decir, a través del Certificado digital se pueden realizar firmas digitales en internet, pero en el caso de las firmas digitales no se requiere poseer un Certificado Digital.

Por otro lado, el Certificado Digital debe ser generado en todo caso por una Autoridad de Certificación a través de la cual se vincula la identidad de una persona al Certificado a través de un proceso de identificación, autenticación y validación. La firma digital, por el contrario, es un código creado en el momento en el que se firma el documento, cifrando el mismo en origen y descifrándolo en destino. Por tanto, si bien el Certificado Digital identifica a su titular, la firma digital solo identifica al firmante de un documento en particular.

Asimismo, la firma digital se crea a través de la clave privada del firmante, por el contrario, el Certificado digital contiene la clave pública del titular del Certificado. Por tanto, la firma digital se puede emplear para un documento concreto, mientras, un Certificado Digital puede utilizarse en múltiples contextos y autenticar la identidad del titular en distintas comunicaciones.

Podemos concluir que la firma y el Certificado digital se configuran como elementos esenciales en el mundo digital contemporáneo, especialmente en lo que a la autenticidad y seguridad de las transacciones electrónicas se refiere. A través de la firma digital se garantiza la autenticidad de la identidad de una persona física o jurídica en un documento electrónico, garantizando de esta forma la validez del mismo y el no repudio. El Certificado digital, por otro lado, nos permite identificar a individuos a través de internet, asociando datos autenticados por una Autoridad Certificadora.

Si bien ambos conceptos están estrechamente relacionados con la seguridad online, presentan diferencias significativas. Mientras el Certificado digital vincula la identidad de la persona a través de un proceso de identificación y autenticación, la firma digital es un código creado en el momento el que se firma un documento concreto a través de la clave privada del firmante. Asimismo, la firma digital se aplica a un documento en particular mientras que el Certificado Digital contiene la clave pública del titular pudiendo ser utilizada en diversos contextos.

Por tanto, actualmente la firma y el certificado digital se configuran como herramientas cruciales para garantizar la integridad, autenticidad y la confianza en las transacciones electrónicas, desempeñando un papel diferente pero complementario en el entorno digital actual.

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