Modelo de prevención de delitos: evita sanciones y cumple la normativa

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Modelo de prevención de delitos|Modelo de prevención de delitos

En el entorno empresarial actual, las organizaciones deben estar cada vez más preparadas para prevenir posibles delitos que puedan comprometer su integridad y reputación. Para ello, contar con un modelo de prevención de delitos se convierte en una estrategia clave. Este modelo tiene como objetivo reducir riesgos legales y proteger a la empresa frente a consecuencias graves derivadas de conductas irregulares. La implementación de dicho modelo es voluntaria, pero su valor radica en que puede exonerar o atenuar la responsabilidad penal de la empresa en caso de que se cometan delitos. En este artículo, abordaremos tres aspectos fundamentales: qué es el modelo de prevención de delitos, las empresas que deberían adoptarlo, y cómo implementarlo correctamente.

¿Qué es el modelo de prevención de delitos?

Cuando hablamos de un modelo de prevención de delitos, nos referimos a un conjunto de medidas, protocolos y procedimientos que las empresas establecen para evitar que se cometan delitos dentro de su organización por parte de sus empleados, directivos o colaboradores, en beneficio de la propia compañía.

Contar con un modelo de prevención de delitos trae consigo varias ventajas importantes para la empresa. Algunas de ellas son:

  • Juega un papel clave en la concienciación de las personas relacionadas con la empresa, ayudando de esta manera a reducir el riesgo de que se cometan delitos.
  • Ayuda a mejorar la imagen y reputación de la compañía de cara al exterior, ya que sirve para demostrar un compromiso con el cumplimiento normativo.

Sin embargo, la principal finalidad para las empresas al implementar un modelo de prevención de delitos es reducir o incluso evitar la responsabilidad penal en caso de que se cometan delitos dentro de la organización. En este contexto, surge una pregunta clave: ¿en qué casos puede una empresa ser responsable penalmente por delitos cometidos dentro de su organización, y qué papel juega el modelo de prevención de delitos en este escenario?

La respuesta la encontramos en el artículo 31 bis del Código Penal, que establece que una persona jurídica puede ser penalmente responsable por los delitos cometidos en su nombre o en su beneficio, tanto por sus representantes legales como por sus administradores. Además, las empresas también son responsables de los delitos cometidos por empleados, si hay fallos en los deberes de control y vigilancia por parte de la empresa.

Sin embargo, la ley permite a las empresas exonerarse de esta responsabilidad si demuestran que han adoptado medidas adecuadas de control y prevención para reducir el riesgo de que se cometan delitos. Concretamente, se deben cumplir los siguientes requisitos:

  1. La empresa debe haber implementado un modelo adecuado para prevenir y reducir el riesgo de que se cometan delitos.
  2. La empresa debe supervisar que este modelo se cumpla: esto se realizaría a través de un órgano autónomo.
  3. En caso de cometerse un delito, este debería haberse llevado a cabo eludiendo fraudulentamente el citado modelo.
  4. La empresa debe haberse asegurado de que el modelo sea efectivo.

Si se cumplen estas condiciones, la empresa puede exonerarse de responsabilidad penal, o al menos, atenuar la pena si no se demuestra completamente el cumplimiento.

Modelo de prevención de delitos

Empresas que deben contar con un Modelo de prevención de delitos

Tras comprender qué es un Modelo de Prevención de Delitos y por qué puede ser una herramienta valiosa para cualquier empresa, surge la pregunta de si es obligatorio contar con este tipo de modelo. La respuesta, en términos generales, es no. Independientemente del sector o el tamaño de la empresa, no existe una obligación legal explícita de tener un modelo de prevención de delitos.

No obstante, atendiendo a su finalidad y a las ventajas mencionadas anteriormente, es un elemento a tener en cuenta por parte de cualquier empresa. Este modelo no solo ayuda a prevenir delitos, sino que también protege a la empresa frente a posibles responsabilidades legales en caso de que se cometan delitos dentro de la organización.

Es decir, la decisión de implementarlo o no es de cada empresa, que deberá atender a su situación concreta. Evaluar los riesgos específicos de la empresa y el entorno en el que opera es esencial para decidir si se desea implementar este modelo. En muchos casos, sobre todo para empresas que operan en sectores más expuestos a riesgos o que tienen un mayor volumen de actividad, contar con un modelo de prevención puede ser una medida preventiva fundamental para evitar futuros problemas legales. Será también por tanto importante tener conocimiento de los delitos de los que puede ser responsable una persona jurídica (por ejemplo

, estafa, delitos contra la salud pública, entre otros muchos) y las posibles sanciones a las que puede enfrentarse (entre las que podemos encontrar desde multas hasta la disolución de la persona jurídica).

En conclusión, la decisión de adoptarlo depende de las necesidades y riesgos específicos de cada empresa, especialmente en sectores más expuestos. Evaluar estos riesgos y comprender las posibles sanciones es crucial para determinar si el modelo es necesario. Contar con un modelo de prevención puede ser una medida clave para salvaguardar la integridad y continuidad de la empresa.

Como implementar el manual de prevención de delitos en tu empresa

A la hora de implementar el manual de prevención de riesgos en la empresa, hay que tener en cuenta que cada empresa es distinta, y para que el modelo sea eficaz deberá contar con una serie de características:

Para cumplir con estos requisitos a la hora de implementar un manual de prevención de delitos acorde con el artículo 31 bis del Código Penal, las empresas deben cumplir con una serie de pasos clave:

  1. Identificar riesgos: es imprescindible que se lleve a cabo un análisis de las actividades de la empresa para detectar posibles delitos, como podrían ser el fraude o la corrupción.
  2. Establecer protocolos: consiste en crear procedimientos claros para facilitar la toma de decisiones y su ejecución, con el objetivo de prevenir los delitos identificados en el paso anterior.
  3. Gestionar recursos financieros: es necesario implementar un sistema adecuado de control financiero para evitar el uso indebido de los recursos.
  4. Informar sobre riesgos e incumplimientos: supone establecer la obligación de informar sobre cualquier posible irregularidad al organismo que se encargue de supervisar el cumplimiento.
  5. Sistema disciplinario: se deberá crear un sistema de sanciones para castigar el incumplimiento de las medidas preventivas.
  6. Revisión periódica: se deberá revisar y actualizar el modelo regularmente para adaptarlo a los cambios y corregir posibles fallos.

Siguiendo estos pasos, la empresa podrá prevenir delitos y reducir el riesgo de responsabilidad penal, asegurando el cumplimiento normativo y ético.

En conclusión, aunque no todas las empresas están obligadas por ley a implementar un modelo de prevención de delitos, hacerlo puede ser fundamental para reducir riesgos legales y proteger la reputación y operativa de la organización. Adoptar un enfoque proactivo que incluya la identificación de riesgos, el establecimiento de protocolos claros y la supervisión continua del cumplimiento del modelo es crucial para garantizar que la empresa pueda prevenir la comisión de delitos y, en caso de ocurrir, mitigar las consecuencias legales.

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